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Bicentenario de la Fundación de la Congregación de los Hermanos Maristas
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2 de Enero de 2017 - Bicentenario de la Fundación Marista

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8 de Octubre de 1936 : Martirio de 46 Hermanos

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En las primeras horas del 8 de octubre de 1936, fueron fusilados otros 44 hermanos junto con los hermanos Laurentino y Virgilio. El grupo presenta unas características que es conveniente señalar:

El más joven tenía 19 años y el de mayor edad 62. Considerando la edad, estos hermanos se agrupan así: 16 de ellos se encuentran en la veintena, 11 tienen entre treinta y cuarenta años, 11 entre cuarenta y cincuenta y 6 entre los cincuenta y los sesenta. Vemos que es un grupo joven el que ha ido al martirio.

Las páginas biográficas que se han escrito de ellos son en general laudatorias. Ante la muerte y el martirio, la memoria guarda los mejores aspectos de una persona.

 En esta ocasión, sin embargo, estamos ante un grupo de personas que durante cinco años sabe que camina hacia la prueba final del martirio, y que se encuentra guiado por superiores que no le ocultan la gravedad de la situación y que crean un clima de generosidad y de piedad, que han dispuesto el corazón para el sacrificio y hasta para desearlo.

No todos tenían la urdimbre clara de la santidad: Uno era excesivamente melancólico y taciturno, otro era excesivamente autoritario en sus responsabilidades, un joven se había echado novia, pero respondió decidido a la llamada de su Provincial para presentarse en el Cabo San Agustín... En el límite de lo humano, su elección fue Cristo.

131La lectura de sus biografías crea el sentimiento general de admiración, más a causa de la calidad de su vida que por su muerte trágica. Algunos eran verdaderos sabios, otros educadores expertos y cercanos a los jóvenes, otros en cargos directivos juntaban el arte de la organización con la atención paternal, aquellos se habían dedicado a los trabajos manuales, sirviendo alegremente a todos.

Había poetas..., corazones delicados como aquel encargado de atender a los pobres que acudían al convento de Avellanas, que se preocupaba de añadir un vaso de vino a la comida que les daba. Todos cultivaban en el fondo de su corazón una devoción sólida y tierna a la Madre del Señor y llevaron la vida discreta y sencilla del marista.

Nuestra familia puede estar orgullosa de estos hermanos. Y puede pedirles que se hagan intercesores para que nuestro corazón se abra a la generosidad que Dios espera hoy de nosotros.

Los mártires del grupo:

Alberto María.- Néstor Vivar Valdivielso, 26 Años. Ángel Andrés.- Lucio Izquierdo López, 37 Años. Anselmo.- Aniceto Falgueras Casellas, 57 Años. Antolín.- Antonio Roig Alibau, 45 Años. Baudilio.- Pedro Ciordia Hernández, 48 Años. Bernabé.- Casimiro Riba Pi, 54 Años. Carlos Rafael.- Carlos Brengaret Pujol, 19 Años. Dionisio Martín.- José Cesari Mercadal, 33 Años. Epifanio.- Fernando Suñer Estrach, 62 Años. Felipe José.- Fermín Latienda Azpilicueta, 45 Años. Félix León.- Félix Ayúcar Eraso, 24 Años. Fortunato Andrés.- Fortunato Ruiz Peña, 38 Años. Frumencio.- Julio García Galarza, 27 Años. Gabriel Eduardo.- Segismundo Hidalgo Martínez, 23 Años Gaudencio.- Juan Tubau Perelló, 42 Años. Gil Felipe.- Felipe Ruiz Peña, 29 Años. Hermógenes.- Antonio Badía Andalé, 28 Años. Isaías María.- Victoriano Martínez Martín, 37 Años. Ismael.- Nicolás Ran Goñi, 26 Años. Jaime Ramón.- Jaime Morella Bruguera, 37 Años. José Carmelo.- Gregorio Faci Molins, 28 Años. José Federico.- Nicolás Pereda Revuelta, 20 Años. Juan Crisóstomo.- Juan Pelfort Planell, 23 Años. Juan De Mata.- Jesús Menchón Franco, 38 Años. Laureano Carlos.- Pedro Sitges Puig, 47 Años. Leónides.- Jerónimo Messegué Ribera, 52 Años. Leopoldo José.- Florentino Redondo Insausti, 51 Años. Licarión.- Ángel Roba Osorno, 41 Años. Lino Fernando.- Víctor Gutiérrez Gómez, 36 Años. Martiniano.- Isidro Serrano Fabón, 35 Años. Miguel Ireneo.- Leocadio Rodríguez Nieto, 36 Años. Porfirio.- Leoncio Pérez Gómez, 37 Años. Prisciliano.- José Mir Pons, 47 Años. Ramón Alberto.- Feliciano Ayúcar Eraso, 22 Años. Salvio.- Victoriano Gómez Gutiérrez, 52 Años. Santiago.- Serafín Zugaldía Lacruz, 40 Años. Santiago María.- Santiago Saiz Martínez, 23 Años. Santos.- Santos Escudero Miguel, 29 Años. Teódulo.- Lucio Zudaire Aramendía, 46 Años. Víctor Conrado.- José Ambrós Dejuán, 38 Años. Victorino José.- José Blanch Roca, 28 Años. Vito José.- José Miguel Elola Arruti, 43 Años. Vivencio.- Juan Núñez Casado, 1908, 28 Años. Vulfrano.- Ramón Mill Arán, 27 Años.

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BREVE BIOGRAFÍA DEL HERMANO LAURENTINO

132Mariano Alonso Fuente (H. Laurentino) nació el 21 de noviembre de 1881 en Castrecías, provincia de Burgos.

Entrado en las casas de formación de Burgos y de Canet de Mar, obtiene a los 14 año el Título elemental que le permite enseñar, y más tarde el de Maestro Superior.

En 1897 inicia el noviciado y toma el nombre de Laurentino. Emite el voto de obediencia el 26 de julio de 1899 y comienza el apostolado en Cartagena. Al principio, le cuesta bastante mantener la disciplina entre los alumnos. Pero, dócil a los sabios consejos de su hermano director, pronto logra hacerse respetar de sus alumnos: su carácter franco y ecuánime, la bondad y la ciencia le ganan los corazones hasta el punto de que cuarenta años más tarde sus alumnos recuerdan con admiración sus eminentes cualidades de educador.

El 30 de agosto de 1903 hace la profesión perpetua en la gruta de Manresa. Es el momento de una profunda maduración espiritual.

En 1905, a los 24 años, es nombrado director del colegio de Cartagena. El H. Berilo, Asistente general, cuando visita esta comunidad encuentra en ella tal unión y dedicación a los alumnos que, admirado, recompensa a los Hermanos con una excursión a Orán (Argelia).

En 1912, se traslada a Grugliasco para seguir el Segundo Noviciado. Vuelto a España, a los 31 años toma la dirección del colegio de Burgos, uno de los más importantes de España en aquella época. Su acierto es total, tanto en el colegio como en la comunidad, donde tiene ocasión de formar a un gran número de Hermanos jóvenes. Logra una gran estabilidad en su comunidad, de tal modo que los Hermanos permanecen en Burgos durante muchos años. El H. Floriberto, Provincial, al presentarle a su Hermanos les dice: “Les traigo como director a un Hermano muy devoto del Sagrado Corazón.” Pocos años después, el H. Laurentino consagra el colegio al Sagrado Corazón y entroniza su estatua en el corredor principal del colegio internado.

Al término de su mandato en Burgos, el H. Eoldo, Visitador, le pide como adjunto en su trabajo, pues la Provincia de España es muy grande, con 800 Hermanos y más de 60 casas. Pero, al año siguiente, en 1920, el H. Eoldo es enviado a México como Provincial y el H. Laurentino se encuentra solo en el enorme trabajo de Visitador. En sus visitas sabe decir la verdad a todos, sin herir a nadie.

El 15 de junio de 1928, el H. Laurentino es llamado a dirigir la Provincia de España. En Canet de Mar, en el Santuario de la Virgen, renueva la consagración que allí mismo había hecho 31 años antes y pone en manos de María el trabajo que le es encomendado.

Con la llegada de la Segunda República, en 1931, España entra en un período turbulento y trágico y los Hermanos tienen necesidad de ser guiados por una persona inteligente, prudente y de firme voluntad. En medio de la tormenta, el H. Laurentino transmite a los Hermanos valentía y audacia para resistir y aún para fundar nuevas escuelas: Sevilla, Córdoba, Huelva... son todavía hoy colegios florecientes de los fundados en medio de la borrasca.

Sabe también crear entre los Hermanos un clima de intensidad espiritual, que dinamiza al apóstol y prepara al mártir. Verdaderamente, durante el tiempo de la tormenta, el nivel espiritual y apostólico de las comunidades llega a un nivel extraordinario por su altura y calidad.

El H. Laurentino se preocupa también de abrir nuevos campos de misión en Uruguay y Argentina, ante la probabilidad de que los Hermanos sean expulsados de España.

La hora del martirio estaba próxima. El 18 de julio de 1936, el Ejército de África inicia el Alzamiento Nacional. El día 19 estalla la revolución en Barcelona y por la tarde ese mismo día, centenares de iglesias y conventos son pasto de las llamas. Sólo en Barcelona, los Colegios de Sans (Sagrado Corazón) y San José Oriol, así como la mejor imprenta y editorial de libros escolares de España, Editorial Luis Vives (o FTD) son saqueados e incendiados. Más de quinientos Hermanos de la Provincia son expulsados de sus casas, perseguidos, encarcelados y muchos de ellos asesinados.

¿Cuál era el estado de ánimo del H. Laurentino? El 3 de octubre de 1936, envía al H. Atanasio a Murcia a socorrer a unos sesenta Hermanos que están en la cárcel. Le encomienda que lleve consigo el Santísimo Sacramento y le da este mensaje: “Diga a los Hermanos que desde que estalló esta sangrienta revolución no vivo más que para ellos, me acuerdo de ellos continuamente y no dejo de encomendarles a la protección de la Santísima Virgen”.

El H. Laurentino recibió el ofrecimiento y las facilidades para trasladarse a Italia, pero quedarse con sus Hermanos perseguidos, dispersos y encarcelados. Logra hacer pasar a Francia a 117 jóvenes formandos. Pero él y otros 107 Hermanos caen en una trampa tendida por la FAI, colaboradora con el gobierno republicano, a la que se había entregado una muy importante suma de dinero para salvar a los Hermanos. El 8 de octubre de 1936, en el puerto de Barcelona, son hechos prisioneros en el buque Cabo San Agustín, que tendría que haberles llevado a Francia, según lo prometido por la FAI.

Durante la noche siguiente, 46 de ellos, entre los que se encontraban los Hermanos Laurentino y Virgilio, son asesinados en los cementerios de Montcada o de Las Corts, de Barcelona.

Una mirada a su alma

Los textos siguientes nos permiten captar algo de lo que bullía en el alma del H. Laurentino.

“En estos días achacosos y lamentabilísimos, en los que todos o casi todos hemos vivido horas y días de honda inquietud, y acaso de excesiva alarma, mi pensamiento ha estado constantemente en el personal y en las hermosas obras de nuestra amada Provincia, anheloso de ponerme en frecuente y casi continua comunicación con los Hermanos, especialmente por los atribulados por la desgracia o la zozobra, y deseoso –cumpliendo un sagrado deber de mi cargo- de consolarlos, alentarlos, darles órdenes e instrucciones, oírles y expresarles el religioso afecto que más que nunca en estos luctuosos días sentía mi paternal corazón.”

“En estos críticos momentos, no sea nuestra actitud la de quien se entrega a estériles lamentaciones... Seamos religiosos en obras, palabras y sentimientos, máxime en estos momento en los que parece que el Señor desea hacernos sentir un poco del ligero peso de la adorable cruz de nuestro Redentor... A orar con fervor... a estudiar con intensa labor metodizada... A darnos incondicionalmente a Dios y a nuestros empleos... Estamos de enhorabuena porque ahora nos sentimos verdaderamente discípulos de Cristo. Y mil veces dichosos si el Señor nos juzga dignos de sufrir por Él.”

Durante la guerra, se le insistió para que se pusiera a salvo y se le ofreció la posibilidad de salir de la zona roja, pero invariablemen te respondía que no abandonaría a ninguno de los Hermanos que tuvieran necesidad de sus servicios.

Sus últimas palabras a los Hermanos prisioneros con él, horas antes de ser fusilado, son un adiós hasta el cielo: “Que Dios nos ayude. Yo he hecho lo imposible. He compartido con ustedes las penas y las amarguras de la revolución. ¡Despidámonos hasta el cielo! Luego se encierra en un silencio recogido, antecámara del martirio. Laurentino sabía que más de 60 de sus Hermanos habían sido ya asesinados. Con esta cruz sobre sus hombros, camina a su calvario.

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BREVE BIOGRAFÍA DEL HERMANO VIRGILIO

133Trifón Nicasio Lacunza Unzu (H. Virgilio) nació en Ciriza, Navarra, el 3 de julio de 1891.

El 17 de marzo de 1903, su hermano mayor, H. Sixto, le lleva al juniorado de Vic. Desde entonces sigue las etapas normales de formación marista, culminada con la profesión perpetua el 15 de agosto de 1912, y confirmada por el voto de estabilidad el 17 de julio de 1926.

Brillante en los estudios, obtiene el título de maestro elemental en 1908, el de maestro superior en 1916, el de bachillerato en 1920 y la licenciatura en Filosofía y Letras, Sección de Historia y Geografía, en 1923.

En octubre de 1908 es destinado al colegio de Burgos permaneciendo allí continuamente hasta 1935. En 1925 es nombrado director del colegio internado que cuenta con 638 alumnos. Aún en los años de más violenta persecución religiosa, el número de alumnos no deja de aumentar. Por impulso suyo se construyen un nuevo salón teatro, una espaciosa capilla, nuevas salas de clase y dormitorios de internos, y se agrandan los patios de recreo.

En 1935 el H. Virgilio va a Grugliasco para hacer el Segundo Noviciado, en el que desempeña además el cargo de submaestro. Entre enero y junio de 1936, está en Murcia, sustituyendo al director del colegio internado. Parece que era intención de los superiores prepararle para reemplazar al H. Laurentino como Provincial, el cual había llegado al término de su mandato.

Cuando estalla la revolución, el 19 de julio de 1936, el H. Virgilio se encuentra en Barcelona, en la casa editorial Luis Vives, preparando un Cursillo de Renovación Espiritual para unos 30 Hermanos, que el Provincial había organizado para el verano de 1936, del que había de ser director. Junto con todos los Hermanos de la editorial tuvo que saltar por las ventanas traseras del edificio, ente la presencia de los milicianos anarquistas que venían a incendiar la imprenta.

En el mes de septiembre, el H. Provincial le encarga que organice, mediante el pago de una fuerte cantidad de dinero, la salida de los formandos hacia Francia. El día 3 de octubre de 1936, acompañado por elementos armados de la FAI, se dirige a Avellanas, y logra, el 5 de octubre, hacer pasar la frontera francesa a 117 estudiantes. En cambio, los 107 Hermanos que se habían reunido con él en buque Cabo San Agustín, surto el puerto de Barcelona, con intención de pasar también a Francia, son conducidos traicioneramente a una prisión improvisada en un convento requisado de la Calle de San Elías. En la noche del 8 al 9 de octubre de 1936, 46 de ellos, entre los que estaban el H. Provincial y el propio H. Virgilio, fueron asesinados en la soledad y el silencio de un cementerio.

Una rica personalidad

Numerosos testimonios nos iluminan sobre la exuberante personalidad del H. Laurentino.

- “Su autoridad sobre los alumnos era absoluta, pero al mismo tiempo amable. Inspiraba confianza, seducía a los alumnos por su elocuencia...”

- En comunidad tenía “la devoción del codo”, la aptitud para el servicio, siendo el primero en el trabajo.

- Su vivir espartano consolidó su carácter, forjó su voluntad, le obligó a la autoeducación y le preparó para prestar cualquier servicio.

- Cuando terminó los estudios universitarios se le pidió que compusiera un libro de Historia Universal y en adelante ya no cesará de colaborar en las publicaciones de la Editorial FTD (luego Luis Vives).

- Cuando los superiores le nombran director de Burgos, se echó a llorar, porque decía que era el más calavera de la numerosa comunidad.

- Habla sobre la Santísima Virgen con acentos de auténtico lirismo. La Madre del Señor le fascina, y hacia Ella vuelve los ojos suplicantes y confiados: “Haz que no me falte nunca tu favor, y ahora y siempre tu amor me encante y me admire y me cautive y me enamore y me embelese y me conmueva y me asombre y me extasíe y me arrebate a las alturas...”

- Era amigo de la alegría y de la juerga: “Era un compañero a cuyo lado uno se animaba, olvidaba las penas de cada día y renovaba sus energías para el día siguiente. Durante los recreos se mostraba siempre gracioso, amigo de hacer y soportar burlas que eliminaban las tensiones. Uno que le conoció durante el segundo noviciado lo recuerda así: “De trato agradable, alegre en la conversación, entusiasta en el trabajo y emprendedor de gran iniciativa. Durante los paseos, en los recreos y en las excursiones, manifestaba su espíritu de familia y su simpatía. Su sana alegría y su buen humor encantaba a todos y cautivaba a los más serios. Trabajador incansable, asiduo y sencillo en el cumplimiento de todos los empleos... Su sencillez y afabilidad le ganaban el afecto de muchos y la admiración de todos.”

- Un Hermano, al que la enfermedad tuvo clavado en el lecho durante un año, dice que el H. Virgilio le hacía varias visitas cada día, como si no tuviera a su cargo la dirección de un colegio importante.

- Era lo suficientemente humilde y prudente como para recibir sugerencias de todos, aún de los más jóvenes, y se informaba de los que llegaban de otros colegios para conocer las innovaciones pedagógicas que se habían experimentado en otras partes.

- Se había especializado en el trabajo de “operador de cine”. Desde el año 1918, en las interminables tardes dominicales de invierno, cuando era imposible salir de paseo, proyectaba a los alumnos interesantes películas, a las que hacía seguir de un diálogo sobre su valor artístico y moral. Insistió ante los superiores para adquirir los mejores proyectores de cine sonoro en cuanto estuvieron disponibles en el mercado. Justificaba así las sesiones de cine, según el testimonio de un Hermano de su comunidad: “Es una hermosa obra de preservación de la niñez y juventud y, a la par, de apostolado...”

- En su colegio tenía organizadas la asociación del Apostolado de la Oración, la Archicofradía del Niño Jesús de Praga, la Santa Infancia misionera, la asociación de Tarsicios (adoradores del Santísimo Sacramento) y proporcionaba todos los años a los alumnos mayores la ocasión de practicar los ejercicios espirituales.

- En 1932 se ponen en práctica las leyes persecutorias contra la Iglesia y la enseñanza católica. Ante la amenaza inminente de persecución, el H. Virgilio crea la sociedad civil La Cultural y por contrato civil pasa a esta sociedad el control del Colegio, que, en 1933, toma el nombre de Liceo Zorrilla. El personal docente está constituido por profesores seglares y hermanos “secularizados”, sin sotana, y haciéndose llamar por su nombre de pila. Al mismo tiempo se ponen a salvo, en los edificios vecinos que eran la sede oficial de la dirección del colegio, los elementos más valiosos de los museos, de la biblioteca y del mobiliario. En septiembre de 1933, los Hermanos Maristas “desaparecen” de Burgos como maestros. El H. Laurentino encuentra excelentes estas iniciativas y las propone a todos los colegios maristas con estas palabras: “Aconcharse, resistir y salvar, si es posible, todas nuestras obras”.

Cuando el H. Bernardo es asesinado en Barruelo, el 6 de octubre de 1934, el H. Virgilio se dirige, a pesar del evidente peligro de muerte a esa localidad palentina, para socorrer a los Hermanos dispersos y dar sepultura al cuerpo del mártir. Así lo veía el Elías Arizo Rodríguez: “De carácter fogoso intervino en favor de los Hermanos perseguidos siempre que se presentó la ocasión. Fue uno de los elementos con que contaba el Hermano Provincial para todos los casos difíciles que se le presentaban. Fortaleza que sacaba de su intensa vida interior, mantenida por los contactos diarios que teníamos con el Rdo. P. Arbona, S.J. que nos confesaba alternando los días en el Parque, en la Plaza de Cataluña y Paseo de Gracia repartiéndonos, al despedirnos, unas cajitas que contenían pastillas salud que eran la Sda. Eucaristía.”

Hablando a sus colaboradores les decía: “Hablo por experiencia: no son por tanto utópicas las ideas que propago a mis queridos colegas los profesores de segunda enseñanza. S. E. T. O. = Seto. Sacrificio, estudio, trabajo, oración, cuyas iniciales forman la palabra seto, son cualidades que deben adornar a todo maestro de la buena causa. Deben ser todos como un seto vivo, que circundando el alma del niño impida, impida la entrada en ella de cualquier mala doctrina... Por la religión, por la patria, por el alma de nuestros alumnos, eduquemos, cristianicemos”. Aparte del martirio, hay en el H. Virgilio madera de un santo simpático y cercano.

Fuente : www.champagnat.org

¡¡ Que el Señor conceda la Bienaventuranza a los que trabajaron por la PAZ y su sangre derramada con tanto amor sea semilla de nuevas y santas Vocaciones Religiosas y Laicales en nuestra querida Familia Marista...!!!....

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