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Mar03282017

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Bicentenario de la Fundación de la Congregación de los Hermanos Maristas
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2 de Enero de 2017 - Bicentenario de la Fundación Marista

200 Años de la Fundación de la Sociedad de María

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Nairobi 2014 : Ayudar a la aurora a nacer

Nairobi auroraHa llegado el momento de derramar por el mundo la sabiduría hallada en esta II AIMM, la riqueza del tesoro escondido que entre todos se ha descubierto. Guiados por la sabiduría del evangelio hay que morir para dar vida, romperse para llegar a todos.

Porque si el grano de trigo, sembrado en tierra, no muere, queda infecundo; pero si muere producirá mucho fruto. Los participantes en la IIAIMM regresan a los caminos del mundo para afrontar juntos el futuro del carisma marista como desafío para ayudar a nacer la aurora de una nueva vida marista y fortalecer la que existe, haciéndola más creativa, fiel y dinámica. Nuestro tiempo es tiempo de creatividad.

Padre Ananzi

Una última narración se ha escuchado en el espacio “Voces del fuego”. Ha sido la historia africana de cómo la sabiduría se esparció por el mundo. En Camerún vivía en tiempos remotos, un hombre llamado Padre Ananzi que poseía toda la sabiduría del mundo. La fama de su sabiduría se había extendido por todo el país, hasta los más apartados rincones, y todos acudían para pedirle consejo y aprender de él. Pero aquellas gentes comenzaron a comportarse mal entre sí y Ananzi se enfadó con ellos. Entonces pensó en la manera de castigarlos. Tras largas y profundas meditaciones decidió privarles de la sabiduría, escondiéndola en un lugar tan lejano e insospechado que nadie pudiera encontrarla. Y lo consiguió, metiendo todos sus secretos en una jarra y escondiéndola en lo alto de un árbol. Pero su hijo Kweku Tsjin cuando vio a su padre andar tan misteriosamente y con tanta cautela de un lado a otro con su jarra, pensó para sus adentros: “Algo importante debe ser eso que esconde mi padre”. Y se propuso vigilar sus movimientos con precaución. Un día el padre, cuando todo el mundo dormía, llegó a un macizo de palmeras, buscó la más esbelta de todas y empezó a trepar con la jarra de la sabiduría atada encima  de su cabeza. Mientras subía, el jarro que contenía toda la sabiduría del mundo, no hacía más que tambalearse. La ascensión se le estaba haciendo muy complicada. Su hijo Kweku Tsjin empezó a gritarle:

— “Padre, ¿por qué no llevas colgado a la espalda ese jarro preciado? ¡Subir así, con el jarro en la cabeza, te va a ser imposible!” Apenas había oído Ananzi estas palabras, miró hacia abajo y dijo:

— “Hijo, yo creía haber metido toda la sabiduría del mundo en este jarro, pero me doy cuenta que mi propio hijo me da una lección de sabiduría”.  Y decepcionado lazó el jarro de la Sabiduría contra una piedra y se rompió en mil pedazos. Y como es de suponer, toda la sabiduría del mundo se derramó, esparciéndose por todos los lugares de la tierra.

Ayudar a la aurora a nacer

El hermano Emili ha iniciado sus palabras de cierre de esta IIAIMM recordando aquella feliz intuición del hermano Basilio en tiempos postconciliares cuando propuso al Instituto la tarea de “despertar a la aurora y ayudarla a nacer”. Esta Asamblea es “un paso más en la llegada de la aurora de un nuevo comienzo para el Instituto”, ha afirmado el hermano Emili. Y ha añadido: “Esta Asamblea, especialmente por el compromiso de las personas que aquí estamos, dará una contribución significativa a esa aurora de un nuevo día para el Instituto”.

Y con la mirada puesta en el horizonte ha ofrecido a los asambleístas que hoy dejan Nairobi la “imagen o la parábola de la ciénaga (swamp, en inglés)” para expresar a dónde vamos. El espacio en el que estamos llamados a desarrollar nuestra misión es semejante a una ciénaga o terreno pantanoso, que se halla entre la tierra y el océano, en un lugar de marginalidad, adonde uno no iría a vivir normalmente. Si alguien está allí es porque ha sido excluido, se va allí para encontrar a los que están allí sumergidos en el lodo, sin posibilidades de futuro. Lugar de riesgo, de enfermedad, donde no sabes bien lo que hay debajo cuando colocas el pie en la superficie. No hay caminos hechos, pero hay que avanzar. Es pesado caminar en medio del lodo, se necesita una fuerza particular para no desistir, para no rendirse. Al mismo tiempo es un lugar lleno de biodiversidad, lleno de vida. Un lugar misterioso que recuerda la creación del mundo, con el Espíritu moviéndose por encima del caos, ofreciendo la posibilidad de una nueva creación, de un nuevo comienzo.

A partir de la palabra inglesa “swamp” (ciénaga), ha hecho un acróstico que recuerda 5 elementos importantes para nuestro caminar: “S” de “sprirituality” (espiritualidad, para que como maristas se nos pueda reconocer como “evangelizadores con Espíritu”); “W” de “we” (nosotros, expresando la comunión entre todos los maristas) “A” de “at risk” (en riesgo, haciendo referencia a nuestra misión entre los niños y jóvenes en riesgo, así como a la invitación a asumir personalmente riesgos por el Reino); “M” de “Mary” (María, puesto que tenemos el privilegio llevar su nombre y porque “Ella nos inspira nuestra manera de ser hermanos y hermanas en la Iglesia”); “P” de “pledge” (promesa, en conexión con la promesa de Fouvière, que ponga de manifiesto el compromiso firme y coherente de cada uno).

Y ha concluido citando las palabras del hermano Francis Lukong, quien en nombre de los maristas del continente africano dijo en una intervención en días anteriores: “Gracias por  venir a África, el temor no hizo que se quedaran en casa”. “Yo también –ha dicho el H. Emili-  me permito repetirlo en nombre del Instituto: gracias por aceptar la invitación y asumir riesgos. Intuíamos que venir a África iba a marcar la diferencia. Hoy sabemos que fue la decisión correcta”.

Se ha abierto a continuación un capítulo de gratitud a la Comisión Central por el arduo trabajo realizado; al Consejo general por el impulso que ha dado a la IIAIMM, y a los propios participantes por su entusiasmo y eficiencia. Como recuerdo visual se ha proyectado una selección de fotografías que han ayudado a recordar los mejores momentos vividos durante estos días. Y como colofón, el hermano Tony Leon ha explicado el significado del mapa que ha adornado una de las paredes de la sala. En un comienzo dibujó un mapa invirtiendo los polos con relación a las presentaciones del mapamundi al que muchos está habituados. Poco a poco ese mapa se ha convertido en la expresión de cuanto se ha vivido en la Asamblea. veintinueve cruces señalan las veintinueve unidades administrativas del Instituto en las que se ha encendido el fuego de África a través de la Asamblea. Hoy es el mapa que todos los asambleístas necesitan para llegar a encontrar el tesoro del carisma marista. El hermano Tony ha concluido su intervención invitando a los participantes a colocar sus nombres en la parte inferior del mapa, indicando que todos han sido los autores de la obra.

El gesto final de este pequeño acto de cierre del encuentro ha consistido en recoger las firmas de los participantes en una tarjeta que cada uno se llevará como recuerdo.

Y la mañana se ha concluido con la Eucaristía de envío. En la primera lectura se ha leído la historia de la promesa de Fourvière. En la procesión de ofrendas se han entregado veintinueve carteles,  uno por cada provincia, distrito o sector anunciando el inicio del triduo, con el año Montagne (2014-2015), que conducirá al Instituto a la celebración del segundo centenario de su fundación.

Después de la comunión, el hermano Emili ha procedido al envío de los participantes para llevar la buena noticia de esta Asamblea a todo el Instituto. El gesto se ha iniciado con la lectura de la anécdota en la que el Champagnat entrega al hermano Jean Pièrre Martinol un bollo de pan bendito para que lo tomara por el camino. Pero el hermano Jean Pièrre lo guardó en su bolsa para compartirlo con los hermanos. Ese bollo de pan bendito es el mensaje de la IIAIMM que todos los participantes van a llevar en sus maletas para compartir con las comunidades. Juntamente con ese pan para compartir, los participantes han recibido un plato de cerámica elaborado artesanalmente por manos de mujeres africanas.

Se cierran así unas jornadas de intensa fraternidad y convivencia, que van a tener su prolongación en todos los ámbitos del mundo marista.

Y este cronista se despide, agradeciendo la atención que han prestado a los reportajes gráficos y a las comunicaciones escritas con las que hemos intentado dar la mejor información de este acontecimiento.

______________

AMEstaún, 27 de Septiembre de 2014.

Fuente :http://www.champagnat.org/nairobi_news.php?a=1&id=3393 

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