RIFMA

     

  • Inicio
  • San Marcelino
  • Buena Madre
  • Congregación
  • Laicos
  • Actualidad
  • Familia y Vida
  • Iglesia
  • Mensajes

Dom01212018

Last updateVie, 30 Dic 2016 11pm

2 de Enero de 2017 - Bicentenario de la Fundación Marista

Back Usted está aquí: Inicio San Marcelino Categorías Escritos San Marcelino Escritos Marcelino invitaba a los Hermanos a "vivir en la presencia de Dios"

Marcelino invitaba a los Hermanos a "vivir en la presencia de Dios"

marcelino_ninosNos dice que percibía la presencia de Dios que le acompañaba en cualquier situación: caminando por los montes que rodean La Vallá, entre sus Hermanos de Comunidad, enfrentándose

enfrentándose a las diabluras de los niños que recogía en el Hermitage, concentrado en los momentos de oración en la capilla, buscando por el París bullicioso la aprobación de los Hermanos por parte del Ministerio... Dios no estaba ausente de nada. ¿Qué temores podría tener? Se ponía en sus manos, y continuaba.

Marcelino, con su vida, nos anima a amar a Dios desde el mundo y amar a éste desde Dios. Esta era su forma de mirar la realidad. Las situaciones de pobreza, de ignorancia cultural y religiosa, y de marginación con que se encuentra, le llevan a dirigirse a Dios pidiéndole Hermanos que aporten lo mejor de sí mismos para aliviar la situación. El mundo, su mundo concreto, le lleva a Dios que "está de corazón en cada cosa".

Y el amor a Dios, que crece en él día a día, no le hace encerrarse en sí mismo gozando de un "pietismo" dulzón pero desencarnado, antes bien le impulsa a actuar con celo ardiente para darlo a conocer y hacerlo amar por aquellos que ignoran su existencia. La vida cotidiana y la oración de Marcelino se entrecruzan como los hilos de un tejido. Con hilos de colores diversos qué hermoso tapiz puede confeccionarse.

Después de muchos años recuerdo la oración de un Hermano al final del día: "Hoy, en una sala de clases ha desaparecido un objeto y un grupo ha sospechado de Bety. Se ha quedado muy dolida y se ha marchado llorando y sola... Te pido por ella. Quién sabe qué culpa puede tener, pero seguramente lo está pasando mal en este momento y mañana se sentirá humillada al volver al Colegio. Señor, dale consuelo y ánimos".

Los ojos penetrantes de Marcelino nos enseñan a mirar en profundidad la realidad y las personas. Cuántas veces escribió en sus cartas "lo que vi con mis propios ojos...", para decir de dónde nació el proyecto en el que embarcó y gastó su vida. Miró a los ojos al Dios que le amaba infinitamente, y con mirada transformada descubrió las llamadas de los niños y jóvenes que cerca o lejos pedían una mano amiga que les ayudase a ser personas según el querer de Dios.

Y, con el realismo de fe y la simplicidad de un niño, Marcelino, acudía a la Virgen con expresiones como éstas: "Tú ya sabes lo que nos está ocurriendo". "Madre mía: quiero que vengas a ocupar mi puesto para guiar mis manos, mis pies, mis labios, toda mi persona, de tal suerte que no sea sino el instrumento que tú haces actuar".

Este es el Marcelino que conocemos y que tanto admiramos: un padre bondadoso, un guía espiritual, un ejemplo de vida, lleno de virtudes y santidad, piadoso, sencillo y humilde; un enamorado de Dios y de María, de los niños, de los jóvenes y de los más desposeídos. Por todos ellos trabajó y consumió su vida para darles a conocer el amor de Dios. Tratemos de imitar la sencillez de sus virtudes y nuestra vida será realmente vida de amor.

Queridos Hermanos, queridos amigos y amigas de la Familia Marista Champagnat: la fiesta de San Marcelino es una buena oportunidad para mantener vivo el fuego que suscitó la proclamación oficial de su santidad por parte del Papa, que lo propuso como modelo de Vida Evangélica a la Iglesia Universal. Aquel acontecimiento nos hizo vibrar de un entusiasmo que hemos de prolongar en obras, en amor y dedicación a la niñez y juventud. Que San Marcelino nos enseñe a ir descubriendo al Dios que "está de corazón en cada cosa". Que el Año Jubilar que estamos viviendo deje huellas en cada uno de nosotros.

Hermano Benito Arbués - Superior General 1993 - 2001